09/02/11

El emperador negro. Una delegación del Congreso encabezada por Bono visita al dictador guineano Teodoro Obiang

En cuanto llegó al poder, Teodoro Obiang Nguema, miembro del clan de los Mongomo y alférez formado en la Academia Militar de Zaragoza, puso en marcha todos los mecanismos diplomáticos de Guinea Ecuatorial para lograr lo que más ansiaba de España: un baúl repleto de calaveras. Después de años de gestiones, a mediados de los 80, un funcionario del Ayuntamiento de Barcelona se presentó en el palacio presidencial de Malabo con la macabra encomienda de entregarle al dictador en persona el cofre que guardaba los cráneos de sus antepasados, los reyes fang, hasta entonces expuestos en el Museo Etnológico de Montjuïc. Obiang, visiblemente nervioso, agradeció el presente y, mientras abría la caja con un gesto de devoción casi mística, preguntó al delegado municipal: «¿Usted cree que habrán perdido su fuerza?».

El dictador confiaba en que la energía ininteligible de un puñado de huesos, el alma irreal que contenía aquella carga de despojos, le sirviera para legitimar el nuevo régimen ante su pueblo, le transmitiera el vigor de los antiguos jefes tribales y le ayudara a ganarse el favor de la comunidad internacional. No sospechaba todavía que al norte de la isla de Bioko, donde está Malabo, enterrado bajo el légamo de siglos, se ocultaba un poder muy superior: el del petróleo.

Los yacimientos de Alba, Zafiro y Ceiba han convertido a Guinea y, por extensión a Teodoro Obiang, en el oscuro objeto del deseo de todas las potencias con influencia comercial en la zona, empezando por España, que pretende hacer valer, ahora, sus derechos 'relativos' como antigua metrópoli colonizadora y socia preferente de los primeros gobiernos del 'sobrinísimo' de Macías.

Ése es el contexto en el que se enmarca el polémico viaje a Malabo de una delegación parlamentaria encabezada por el presidente del Congreso, José Bono, y que ha levantando ampollas entre la oposición. 

30/03/10

XXVII Cumbre-Aniversario del Partido del Progreso. El espíritu de Valencia

Miembros y simpatizantes del PPGE
Fonte: Gobiernu de La Guinea Ecuatorial nel exiliu.
El 27 aniversario del Partido del Progreso, no podía pasar desapercibido por los militantes y simpatizantes de nuestra querida agrupación. Por eso ,y con la presidencia del fundador del Partido y presidente del gobierno en Exilio, una treintena de militantes se reunieron en Valencia, el pasado sábado día 27 de febrero, para celebrar tan destacada efemérides y volver a sentirnos todos respaldados, al recibir estímulos positivos que provienen de todos los compañeros.
Cuando un Partido cumple los 27 años, conviene pensar que ha llegado a la mayoría de edad; y si continua en la brecha, y con tantas dificultades, quiere decir que ha sido un acierto su fundación y todos nos debemos sentir satisfechos por ello.
Tras la cordial bienvenida y los buenos deseos expresados por el anfitrión, el doctor Buaky; tomó la palabra el Presidente fundador del Partido y Presidente del Gobierno en el exilio de Guinea Ecuatorial. El Sr. Moto recordó en primer lugar a los caídos por la causa de Guinea Ecuatorial y por defender los ideales del Partido del Progreso. Una mención especial se llevó Saturnino Mbomio Nkono, compañero militante a quien la dictadura asesinó vilmente, gracias a filtraciones interesadas y violando las mínimas garantías y derechos de cualquier encausado. Todos los asistentes dedicaron un gran ovación a la memoria de nuestro compañero.
El Sr. Moto animó a todos los asistentes a seguir trabajando fuerte para divulgar nuestras ideas democráticas y a no dejarse medrar por personas o corrientes interesadas en apagar nuestra voz. Moto agradeció a todos los participantes el esfuerzo realizado para acudir a la reunión y más teniendo en cuenta la facilidad que tiene la crisis para elegirnos a nosotros como a los mejores candidatos para seguir sufriendo.
A continuación el Secretario de Organización leyó la ponencia marco con los seis puntos de debate que una vez expuestos, se pasó a la discusión por grupos de la nueva estrategia del Partido de cara al futuro. La discusión en grupo de cada uno de los puntos expuestos, animó el debate y facilitó la elaboración de conclusiones definitivas en el pleno final. Los seis puntos debatidos obtuvieron el consenso final de la Asamblea y todos los asistentes se comprometieron a trabajar con esfuerzos renovados para que todas las decisiones tomadas surjan su efecto.
Buena prueba de esta sensación positiva general, fueron las palabras del Presidente en la clausura del encuentro. Severo Moto felicitó a todas las comisiones por el trabajo realizado durante este encuentro, alabó la estrategia que permitió que todos los asistentes expresaran su opinión dentro de cada grupo y animó a todos a seguir trabajando y a prepararse porque el futuro tiene que ser nuestro, y no conviene que fallemos, cuando llegue el momento, ni a nosotros mismo, ni a los que esperan tanto de nosotros.
De Valencia salimos con un nuevo espíritu, el espíritu de Valencia; este espíritu no será real hasta que se pongan en marcha todas las estrategias adoptadas en todos los grupos, y que en los próximos meses deben contribuir a la mejora de nuestra situación en el exilio.
Cuando eran las 20:15 de la noche, el presidente Don Severo Moto, dio por finalizado la asamblea del Partido del Progreso.
El presidente Moto, hizo un breve encuentro posterior con los ministros asistentes a la asamblea, para comentar, de forma más particular, temas concernientes a la labor del gobierno. Asistieron 10 ministros de los 12 que forman el gobierno y cabe destacar la satisfacción por parte del ejecutivo por la reunión y de las decisiones tomadas en la asamblea de Partido. Distintos ministros comentaron aspectos relacionados con su cartera y el presidente pidió a todos los ministros un gran esfuerzo para que las decisiones tomadas en la asamblea del Partido puedan coordinarse y ejecutarse con la máxima celeridad.